InicioActualidadLa verdadera historia del crimen de la Albufereta: La muerte pudo haberse evitado pero no había efectivos policiales

La verdadera historia del crimen de la Albufereta: La muerte pudo haberse evitado pero no había efectivos policiales

Alicante sigue conmocionado por un brutal crimen que se produjo hace unas semanas en la conocida y tranquila zona de la Albufereta en Alicante. Conchi, asesinaba junto a su cuidador a José Luis, su marido de 69 años. Lo hacía en plena calle y a una hora en la que algunos transeúntes pudieron ver y escuchar los terribles instantes en los que se producía el crimen.

La historia rápidamente trascendía a todos los medios de comunicación. Las circunstancias del asesinato, la falsa minusvalía de la “viuda negra”, la violencia del acto y la presencia de una agente de la Policía Nacional que fue testigo del asesinato daban un toque negro extra para la prensa que no ha perdido el interés en tan macabro suceso.

La resolución del caso era sencilla, entre otras cosas porque una agente de la Policía Científica fue testigo directo del crimen, pero aún está por determinar el móvil real del apuñalamiento y por qué Conchi acababa con la vida de su marido. Pero en cuanto a la respuesta y eficacia policial las cosas no han ocurrido exactamente como se están contando.

Según ha podido saber MÁSAlicante de fuentes policiales de toda solvencia, el asesinato de José Luis se podría haber evitado si la respuesta de la Policía hubiese sido más eficaz. Es cierto que la agente de la Policía Científica, Encarnación Rico, observó los hechos y alertada por los gritos avisó a la Sala del 091 para solicitar la inmediata presencia policial, pero no es menos cierto que la ayuda no llegaba…

Así murió José Luis apuñalado repetidas veces mientras la Policía no tenía coches

“Compañeros, la cosa es muy seria»., dijeron al 091 desde Policía Científica al ver que su compañera, testigo del crime, estaba desesperada esperando ayuda policial

Los largos minutos que iban a transcurrir hasta la llegada de los primeros agentes fueron clave: pasó tanto tiempo que el crimen se perpetró.

Los hechos, según las mismas fuentes, ocurrieron así. Encarnación llamó al 091 y la única repuesta que obtuvo fue “no hay unidad compañera”. Cierto era, los recortes del Comisario Alfonso Cid, sus decisiones sobre horarios y los cambios de turnos habían provocado la insólita situación que una ciudad como Alicante en pleno mes de agosto –con decenas de miles de turistas- no tenía ni un coche Z, radiopatrulla, para atender urgencias.

Conchi y su acompañante acuchillaban a la víctima mientras esta gritaba y la agente angustiada repetía las llamadas al 091. También pidió ayuda a sus compañeros de Policía Científica y ellos mismos insistieron a la Sala, “compañeros que la cosa es muy seria”… 25 minutos después dos motoristas, de los ‘Rayos’, atendían un caso de violencia doméstica y pudieron desviarse, una vez vieron que no había peligro para la mujer, para ir hasta la Albufereta . Pero ya era tarde. Había fallecido.

 

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